domingo, 13 de julio de 2008

LA GATA



Si yo fuese una gata
de angora o siamesa
a nadie sorprendería
que corriera a tus piernas maullando
y junto a ti me enroscara.
O que me encaramase a las estanterías
quebrando porcelanas.


Saltaría a tu regazo.
Rascaría contra tu pecho
mi cabeza de felino.
Tal vez pasaras tu mano
por mi arqueado lomo
y acariciases mis ojos
como a muchacha que amases.


Ronronearía en tu entorno
y llevaría al cuello cascabel sonoro
repiqueteando que me amas.

JACA


Mira cómo brilla mi pelo
de castaños lustrosos
contra el sol poniente
y cómo caracolean
mis inquietas patas.
Contempla mi soberbia cabeza,
mis ojos que reflejan tantas luces
y mi esbelto cuello subyugado.

Observa mi crin sedosa
cayéndome del ojo hasta los cascos,
mis ancas retozonas
trote inquieto y esforzado pecho,
mi boca espumeante por las bridas,
mi flotante cola en piruetas al aire.

Siente mi tibio flanco
y el paso cascabelero cuando montas.
Oye cómo relincho por .